Esto suele indicar que algo molesta cuando el peso cae sobre la extremidad. Generalmente está relacionado con:
El perro intenta descargar esa zona rápidamente para evitar que el dolor aumente.
Cuando la molestia aparece al elevar o flexionar la extremidad, el origen suele estar en tejidos blandos:
Aquí el perro evita flexionar la pata más de lo necesario.
Los giros obligan a las articulaciones a estabilizarse. Si el perro cojea en curvas o al cambiar de rumbo, es común encontrar:
Este tipo de cojera es muy típica en perros con lesiones ligamentosas.