La cojera en una pata delantera puede aparecer de forma repentina o progresiva, y en la mayoría de los casos está relacionada con lesiones en hombro, codo, carpo (muñeca) o incluso los dedos. Estas áreas soportan gran parte del peso del cuerpo, por lo que cualquier molestia se hace evidente rápidamente al caminar.

Causas frecuentes


🔹 Lesiones musculares

Son muy comunes en perros activos o que realizan giros bruscos, carreras o saltos. Pueden causar dolor al mover la extremidad, pero sin inflamación evidente. A menudo, el perro cojea más después de jugar o al día siguiente.

🔹 Problemas en el hombro

El hombro es una articulación compleja y muy móvil. Lesiones en tendones, desgarros o inflamación pueden generar una cojera que empeora con el ejercicio. Algunos perros incluso evitan mover la extremidad hacia adelante para no aumentar el dolor.

🔹 Dolor en el carpo (la “muñeca” del perro)

El carpo puede lesionarse al bajar escaleras rápido, caer desde un mueble o aterrizar mal después de un salto. Este tipo de lesión puede provocar inestabilidad o dolor al apoyar la pata, especialmente en superficies duras.

🔹 Uñas partidas o dedos lesionados

Son pequeñas lesiones que pasan desapercibidas pero causan dolor agudo al apoyar el peso. Una uña rota o un dedo inflamado puede provocar una cojera marcada que aparece de un momento a otro.

🔹 Artrosis en perros mayores

Con la edad, las articulaciones delanteras pueden desgastarse, especialmente hombros y codos. Esto genera rigidez, cojera al levantarse y dolor que aumenta en días fríos o tras descanso prolongado.


¿Por qué mi perro cojea pero no se queja?