¿Por qué mi perro cojea pero no se queja?
Odoo • Imagen y texto

 Muchos perros pueden tener una lesión importante y aun así no llorar ni expresar dolor, lo que confunde a sus tutores. Esto ocurre porque la mayoría de los perros tienen un umbral de dolor alto y un fuerte instinto de ocultar debilidad,

     Razones más comunes

Aquí se encuentran las lesiones que más suelen generar cojera sin quejas evidentes, pero que sí producen dolor real:

  •  Lesiones parciales del ligamento cruzado

    No siempre generan un dolor intenso de inmediato. Muchas veces el perro solo presenta inestabilidad ligera o dolor intermitente, por lo que sigue caminando, pero cojea especialmente al levantarse o después de actividad física.

  • Dolor articular inicial (artrosis temprana)

    En etapas tempranas, la inflamación es leve y los perros compensan bien el movimiento. Por eso no lloran, pero sí evitan apoyar completamente o modifican su marcha.

  •  Luxación de rótula intermitente

    La rótula “salta” y vuelve a su lugar en segundos. Duele, pero el episodio es corto y el perro continúa como si nada. Este tipo de lesión genera cojeras que van y vienen sin una queja vocal.

      Señales

Evita moverse rápido

Los movimientos bruscos aumentan el dolor, por eso prefieren caminar despacio o evitar correr.

Duda antes de saltar o caminar

Los saltos y escaleras aumentan la presión en rodillas y articulaciones. Si antes saltaba sin dudar y ahora lo piensa, es un signo claro de molestia.

Cambia su postura al sentarse

Puede recostarse “torcido”, extender una pata hacia afuera o evitar flexionarla completamente para disminuir la tensión en la articulación

Tiene menos energía

No es pereza: es una forma de autoprotegerse reduciendo la actividad para evitar dolor.

¿Por qué mi perro cojea de una pata trasera?