Así es un día trabajando con mascotas  (lo bueno y lo retador)
Una mirada real para quienes sueñan dedicarse al mundo animal

Trabajar con mascotas es una de esas experiencias que no se pueden explicar del todo… se viven. Si alguna vez has pensado en dedicarte a la peluquería canina en Colombia, al cuidado animal o a cualquier labor relacionada con el bienestar de los peluditos, seguramente te has imaginado días llenos de ternura, colitas moviéndose y mucho amor.

Y sí, todo eso es real.



Pero también hay retos, aprendizajes y momentos que solo quienes están en este mundo conocen.

Hoy te cuento cómo es, en realidad, un día trabajando con mascotas: lo bueno, lo retador y por qué tantas personas están buscando estudiar peluquería canina o formarse en profesiones relacionadas con animales para cambiar su vida.

Mañana: la bienvenida y el primer contacto

El día empieza temprano. En una peluquería para mascotas, en una guardería o en un consultorio de bienestar animal, los recibimientos son una mezcla de emoción y personalidad.


Hay perros que llegan felices, moviendo la cola como si te conocieran de toda la vida. Otros llegan un poco más nerviosos, tímidos, o desconfiados, especialmente si es su primera vez.

Aquí empieza una de las partes más gratificantes del trabajo: ganarse su confianza.

Quienes trabajan en cuidado animal desarrollan una sensibilidad especial. Aprenden a interpretar el lenguaje corporal, a saber cuándo un perrito quiere cariño o cuándo es mejor darle su espacio.

 Media mañana: manos a la obra

Si el trabajo es en peluquería canina, la rutina está llena de técnicas, detalles y precisión.



Muchas personas creen que cortar el pelo de un perro es “solo un baño y un corte”, pero los profesionales saben que detrás hay un proceso técnico:

·        Evaluación del tipo de pelaje

·        Manejo de tijeras y máquina

·        Corte según la raza o el estilo solicitado

·        Control de estrés del animal

·        Higiene, orejas, uñas y zonas delicadas

Por eso cada día más colombianos buscan estudiar peluquería canina profesional, porque descubren que es una carrera real, con demanda, crecimiento y excelentes oportunidades de emprendimiento.

Mientras trabajas, siempre habrá momentos hermosos: un perrito que se queda dormido mientras lo cepillas, uno que te da la pata para que lo tranquilices, o esos que después del baño salen corriendo felices como si fueran modelos en una pasarela.

Pero también hay desafíos…


Lo retador: porque no todo es color rosa (ni pelitos suaves)

Trabajar con animales es hermoso, pero exige paciencia y carácter.

1. Perros nerviosos o agresivos

Algunos peluditos llegan con miedo por malas experiencias previas. Requieren un manejo especial, tono suave y técnicas de contención.

2. Cansancio físico

La peluquería canina para mascotas implica estar de pie, cargar perros, bañarlos, secarlos… es un trabajo activo.

3. Tiempo y precisión

Un corte puede tardar 1, 2 o hasta 3 horas. Y siempre se busca un resultado impecable.

4. Respetar su ritmo

Cada perro tiene su personalidad. No se puede acelerar un proceso que los estrese o los ponga en riesgo.

A pesar de eso, todos los días cierran con la sensación de haber ayudado a una mascota a sentirse mejor, más fresca, limpia y feliz.

 Tarde: el cierre y las despedidas

Cuando los dueños regresan por sus mascotas, todo vale la pena.
Muchos se sorprenden al verlos transformados:

“¡Ese no es mi perro, quedó divino!”
“¡Nunca lo había visto tan lindo!”
“¿Cómo hicieron para bañarlo si nunca se deja?”


Y la verdad es que los profesionales en cuidado animal desarrollan habilidades que no se aprenden en ningún otro trabajo: empatía, manejo emocional, lectura de comportamientos y un nivel de sensibilidad que termina convirtiendo cada jornada en algo único.

 ¿Por qué tantas personas están cambiando a trabajos con mascotas en Colombia?

Porque es una profesión real, sostenible y con demanda creciente.

La industria pet está en expansión y cada día más personas prefieren que sus mascotas estén en manos de profesionales capacitados.


Muchos estudiantes dicen que estudiar peluquería canina les cambió la vida porque:

·        Pueden emprender desde casa

·        Es flexible

·        No requiere universidad

·        Tiene alta demanda

·        Permite trabajar con algo que realmente aman

·        Es una fuente estable de ingresos si se hace profesionalmente

 ¿Es este trabajo para ti?

Si amas los animales, tienes paciencia, disfrutas la creatividad y te emociona ayudar a que los peluditos estén mejor, entonces este mundo podría ser tu camino.


Trabajar con mascotas no es solo un oficio… es una vocación.
Un estilo de vida.

Una forma de conectar con seres que dependen de nosotros y que, sin decir una palabra, transforman nuestros días.

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